Francia confirmó que los restos humanos encontrados en un campo agrícola del sur del país pertenecen a Delphine Jubillar, la enfermera desaparecida en diciembre de 2020 y cuyo asesinato fue confesado por su esposo, Cédric Jubillar.
La identificación fue posible gracias a estudios realizados por el Instituto de Investigación Criminal de la Gendarmería Nacional, que verificó mediante análisis de ADN que los restos corresponden a la víctima.
El hallazgo representa un avance significativo en uno de los casos que más conmocionó a la sociedad francesa durante los últimos años. Aunque durante mucho tiempo no existió un cuerpo, la justicia logró condenar a Cédric Jubillar a 30 años de prisión en octubre de 2025.
Semanas antes del hallazgo, el condenado envió una carta a sus abogados en la que reconoció haber cometido el crimen y proporcionó información sobre el lugar donde había ocultado los restos de su esposa.
Las investigaciones establecen que el asesinato ocurrió tras una discusión dentro del domicilio familiar durante la madrugada del 16 de diciembre de 2020.
Durante los primeros meses posteriores a la desaparición, Cédric participó en las labores de búsqueda y aseguró desconocer el paradero de Delphine. Sin embargo, en 2021 fue detenido tras acumularse diversos indicios en su contra.
Las autoridades también tomaron en cuenta el testimonio del hijo mayor de la pareja, quien declaró haber escuchado una discusión entre sus padres la noche en que ocurrió la desaparición.
Con la confirmación de la identidad de los restos, la investigación logra esclarecer uno de los últimos elementos pendientes en un caso que mantuvo la atención pública durante casi seis años.








