Bebé pierde la vida por infección de parásitos; padres eran adictos

La historia de Brisa, una bebé de tres meses que falleció en Veracruz por una infección parasitaria severa, ha evidenciado un contexto de abandono, precariedad y ausencia de derechos básicos que rodeaba su vida.

La menor murió a consecuencia de broncoaspiración por Ascaris Lumbricoides, padecimiento vinculado a ambientes con escasa higiene. De acuerdo con reportes oficiales, el domicilio donde residía junto a sus padres y hermanos funcionaba simultáneamente como vivienda y depósito de residuos, generando un foco de infección que afectó la salud de los menores.

El caso ha llamado la atención por un elemento adicional: la niña nunca fue registrada tras su nacimiento, lo que hoy la deja sin identidad legal y dificulta que su cuerpo sea entregado a familiares para su sepultura. Un tío abuelo busca actualmente realizar los trámites necesarios para reclamarla y darle un funeral digno.

Mientras tanto, autoridades de protección a la infancia intervinieron para resguardar a los otros niños de la familia. Uno de ellos permanece hospitalizado con afectaciones gastrointestinales y parasitosis, en tanto se realizan acciones para restituir su derecho a la identidad y garantizar su atención médica.

La muerte de Brisa se ha convertido en un caso emblemático que pone en la agenda pública la importancia del registro oportuno de nacimiento, la vigilancia de entornos familiares en riesgo y la atención integral a la niñez en condiciones de vulnerabilidad.