Un equipo de investigadores ha logrado un avance prometedor en la lucha contra uno de los cánceres más agresivos: el cáncer de páncreas. Científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), en España, desarrollaron una terapia experimental que consiguió eliminar completamente tumores de páncreas en modelos de ratón, lo que abre nuevas posibilidades para futuros tratamientos en humanos.
El estudio, publicado en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences, muestra que una combinación de tres medicamentos administrados al mismo tiempo puede hacer desaparecer los tumores y evitar que el cáncer vuelva a aparecer en los animales estudiados.
Los resultados representan un hito importante, ya que el cáncer de páncreas es uno de los más difíciles de tratar y tiene una de las tasas de supervivencia más bajas entre los distintos tipos de cáncer.
Un cáncer especialmente agresivo
El cáncer de páncreas, particularmente el llamado adenocarcinoma ductal pancreático, es el tipo más común de esta enfermedad y también uno de los más mortales. La mayoría de los pacientes son diagnosticados en etapas avanzadas, lo que reduce significativamente las posibilidades de tratamiento exitoso.
Además, muchos tratamientos pierden eficacia con el tiempo porque las células cancerígenas desarrollan resistencia a los medicamentos, lo que permite que el tumor continúe creciendo.
Por esta razón, encontrar nuevas estrategias terapéuticas ha sido durante décadas uno de los grandes retos de la investigación oncológica.
La clave: atacar al cáncer desde varios frentes
El nuevo tratamiento experimental se basa en una estrategia distinta a la de los tratamientos tradicionales. En lugar de atacar una sola proteína o mecanismo del tumor, los científicos decidieron bloquear simultáneamente tres vías clave que permiten al cáncer crecer y sobrevivir.
La terapia combina medicamentos dirigidos contra tres componentes importantes del cáncer de páncreas:
el oncogén KRAS, presente en la mayoría de estos tumores
la proteína EGFR, relacionada con el crecimiento celular
la proteína STAT3, que ayuda a las células cancerígenas a sobrevivir
Al bloquear estas tres rutas al mismo tiempo, los investigadores lograron impedir que el tumor encontrara mecanismos para resistir el tratamiento.
Resultados prometedores en los experimentos
En las pruebas realizadas, los científicos implantaron células tumorales en ratones y aplicaron la terapia combinada. Los resultados fueron sorprendentes: 16 de 18 animales tratados permanecieron libres de cáncer durante más de 200 días después del tratamiento, lo que equivale aproximadamente a la mitad de la vida de un ratón.
Además, los investigadores observaron que los animales no presentaron efectos secundarios importantes, lo que sugiere que el tratamiento podría ser relativamente seguro en condiciones experimentales.
Aún falta camino antes de llegar a pacientes
A pesar del entusiasmo que ha generado este avance, los propios científicos advierten que todavía queda un largo camino antes de que esta terapia pueda aplicarse en pacientes humanos.
Actualmente se trata de un estudio preclínico, lo que significa que solo ha sido probado en modelos animales. Antes de llegar a los hospitales, el tratamiento deberá pasar por numerosas etapas de investigación, pruebas de seguridad y ensayos clínicos.
Sin embargo, los investigadores consideran que los resultados son muy alentadores y que podrían servir como base para nuevas terapias combinadas contra uno de los cánceres más difíciles de tratar.










