A un año de la prohibición federal de comida chatarra en escuelas, en Nuevo León la medida continúa enfrentando dificultades para su aplicación, por lo que autoridades buscan reforzar su implementación.
La diputada Melisa Peña, de Movimiento Ciudadano, señaló que es necesario mejorar la coordinación entre autoridades educativas y padres de familia para lograr resultados efectivos.
Indicó que, aunque la normativa prohíbe la venta y consumo de productos ultraprocesados, estos siguen presentes en los planteles, ya que estudiantes logran introducirlos de manera constante.
La legisladora destacó que el enfoque no debe centrarse únicamente en la prohibición, sino también en garantizar opciones alimenticias saludables, accesibles y atractivas para la comunidad estudiantil.
Asimismo, propuso fortalecer los mecanismos de supervisión y seguimiento para asegurar el cumplimiento de la regulación en todos los planteles del estado.










