El país cuenta con la figura de voluntad anticipada, pero aún prohíbe la eutanasia, a diferencia de otras naciones.
El debate sobre la eutanasia en México continúa sin resolverse, a pesar de los avances en otros países y del creciente respaldo social a su legalización. La discusión se centra en la iniciativa “Ley Trasciende”, promovida por la activista Samara Martínez, que busca permitir esta práctica en casos específicos.
La propuesta contempla autorizar la eutanasia para personas mayores de edad, en pleno uso de sus facultades mentales, que padezcan enfermedades terminales o crónico-degenerativas en etapa avanzada. Asimismo, reconoce la objeción de conciencia para el personal médico.
En contraste, el marco legal vigente en México prohíbe esta práctica y la considera un delito. No obstante, existen figuras como la voluntad anticipada —vigente en entidades como Ciudad de México, Puebla y Michoacán— que permite a los pacientes rechazar tratamientos que prolonguen artificialmente la vida.
Mientras tanto, encuestas recientes muestran que una mayoría de la población mexicana respalda la legalización de la eutanasia, lo que refleja un cambio en la percepción social sobre el derecho a una muerte digna.









