Sacerdote DJ lidera multitudinario homenaje a Francisco en Buenos Aires

La “misa techno” evidencia los esfuerzos por renovar la relación entre la Iglesia y las nuevas generaciones.

En medio de luces láser, pantallas gigantes y ritmos electrónicos, la Plaza de Mayo fue escenario de un evento atípico: una “misa techno” encabezada por el sacerdote portugués Padre Guilherme, quien reunió a unas 100 mil personas para rendir homenaje al Papa Francisco.

Durante el evento, el ambiente osciló entre lo espiritual y lo festivo. Mientras algunos asistentes acudieron motivados por la figura del pontífice argentino, otros lo hicieron por la propuesta musical. “Yo de religión cero, pero me estoy divirtiendo”, comentó una joven entre la multitud, reflejando el alcance diverso de la convocatoria.

El espectáculo incluyó una selección musical que combinó piezas propias con adaptaciones de música popular, todo acompañado de imágenes religiosas y mensajes que buscaban transmitir valores como la paz, la convivencia y la felicidad.

El propio Guilherme ha señalado que su objetivo no es sustituir la práctica religiosa tradicional, sino abrir nuevos espacios de conexión, especialmente con jóvenes que se han alejado de la Iglesia. En ese sentido, su propuesta se inscribe en un contexto más amplio: el intento de renovación impulsado durante el pontificado de Francisco.

Durante sus 12 años al frente de la Iglesia, el papa argentino promovió una visión más abierta y cercana a las periferias sociales, en contraste con posturas más conservadoras. Para el sacerdote DJ, ese legado sigue vigente y puede expresarse incluso desde una cabina de música electrónica.

Así, entre beats y símbolos religiosos, la “misa techno” no solo funcionó como homenaje, sino también como una muestra de cómo la fe busca adaptarse a los códigos culturales contemporáneos.