Sismo de magnitud 7.8 sacudió el sur de Filipinas y activó una alerta de tsunami que obligó a las autoridades a ordenar evacuaciones preventivas en diversas comunidades costeras de la isla de Mindanao.
El terremoto tuvo su epicentro cerca de la costa sur filipina y fue registrado a poca profundidad, una condición que incrementó su intensidad y elevó el riesgo de alteraciones en el nivel del mar. Tras el movimiento telúrico, organismos de emergencia activaron protocolos de protección para miles de habitantes.
Las autoridades solicitaron a la población alejarse de playas, puertos y zonas bajas mientras se evaluaba la posibilidad de olas peligrosas. También fueron evacuados hospitales, edificios públicos y centros comerciales ubicados en áreas cercanas al litoral.
El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico advirtió sobre la posibilidad de oleaje significativo en algunas costas del archipiélago, mientras equipos de rescate comenzaron recorridos para verificar daños y atender posibles emergencias.











