Las autoridades sanitarias de India intensificaron la vigilancia epidemiológica tras la confirmación de nuevos contagios del virus Nipah, una enfermedad considerada de alto riesgo por su elevada tasa de mortalidad y por la ausencia de vacuna o tratamiento específico.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el brote más reciente fue detectado en el estado de Bengala Occidental, donde se confirmaron dos casos en personal médico de un hospital privado, ambos atendidos bajo estrictos protocolos de aislamiento. Las autoridades rastrearon 196 contactos, todos con resultado negativo, mientras se mantiene monitoreo permanente en hospitales y comunidades cercanas.
El virus Nipah es una enfermedad zoonótica, es decir, se transmite de animales a humanos. Su principal reservorio natural son los murciélagos frugívoros, aunque también puede propagarse por contacto con fluidos de animales infectados, alimentos contaminados o entre personas, especialmente en entornos hospitalarios con contacto cercano.
La Organización Mundial de la Salud advierte que la tasa de letalidad del Nipah oscila entre 40% y 75%, dependiendo de la rapidez con que se detecte el caso y del acceso a cuidados intensivos. Los síntomas iniciales incluyen fiebre, dolor de cabeza, vómito, dificultad respiratoria y, en cuadros severos, inflamación cerebral que puede derivar en encefalitis y muerte.
En paralelo, el estado de Kerala activó una alerta preventiva de temporada entre abril y septiembre, meses en los que históricamente han aparecido brotes vinculados a murciélagos frugívoros. Esta región ya enfrentó brotes severos en años anteriores, incluido el de 2018, cuando murieron 17 personas.
Aunque el gobierno indio aseguró que el brote actual se encuentra contenido, varios países asiáticos endurecieron filtros sanitarios en aeropuertos y puntos fronterizos ante el temor de importación de casos. Entre las medidas destacan escaneo térmico, declaración sanitaria obligatoria y vigilancia clínica a pasajeros procedentes de India.
Especialistas recuerdan que actualmente no existe vacuna aprobada ni antiviral específico contra Nipah, por lo que la detección temprana, el aislamiento y el seguimiento de contactos siguen siendo las principales herramientas para evitar una propagación mayor.
