Arrepentimiento fue la palabra utilizada por Bill Gates para describir su relación con Jeffrey Epstein durante una audiencia ante un comité del Congreso de Estados Unidos, donde aseguró que nunca debió reunirse con el financiero.
El empresario explicó que conoció a Epstein a través de personas vinculadas al mundo filantrópico y que las conversaciones estuvieron relacionadas con posibles apoyos económicos para proyectos de salud internacional.
No obstante, afirmó que con la información disponible actualmente reconoce que mantener cualquier tipo de vínculo con Epstein fue un error y señaló que ninguna posible aportación económica justificaba esa relación.
Gates también negó haber visitado las propiedades del financiero o haber tenido conocimiento de actividades ilícitas mientras existió el contacto entre ambos. Según indicó, la relación terminó en 2014, antes de que nuevas investigaciones expusieran públicamente la magnitud de los delitos.
Finalmente, señaló que esta experiencia modificó su forma de evaluar futuras relaciones personales y profesionales y expresó su respaldo a los esfuerzos para que las víctimas obtengan justicia.
