Especialistas destacan que nuevas terapias han mejorado la calidad de vida, pero persisten brechas en detección.
Pese a los avances en tratamientos, la hemofilia continúa siendo una enfermedad subdiagnosticada en el mundo, ya que hasta el 75 por ciento de los casos no recibe atención adecuada, de acuerdo con la Federación Mundial de Hemofilia.
Se trata de un padecimiento hereditario que impide la correcta coagulación de la sangre debido a la ausencia de factores específicos, lo que puede generar desde sangrados leves hasta complicaciones graves que derivan en discapacidad si no se atienden oportunamente.
En México, la Secretaría de Salud estima que la enfermedad afecta a una de cada 10 mil personas, mientras que registros oficiales contabilizan más de 6 mil casos, aunque con un importante margen de subregistro.
En este contexto, el Instituto Mexicano del Seguro Social ha impulsado un modelo integral de atención que incluye terapias innovadoras, como tratamientos de reemplazo y opciones de ingeniería molecular, que permiten a los pacientes reducir significativamente los episodios de sangrado y llevar una vida más activa.
Especialistas señalan que un diagnóstico oportuno, acompañado de tratamiento adecuado, puede cambiar radicalmente el pronóstico de la enfermedad, evitando complicaciones como daño articular o discapacidad permanente.
