Bernadette Chirac murió este sábado a los 93 años, dejando un legado que combina décadas de actividad política con una importante labor humanitaria en Francia. Su figura fue una de las más reconocidas de la escena pública francesa.
Casada durante 63 años con Jacques Chirac, acompañó una de las carreras políticas más importantes del país. Sin embargo, también destacó por sus propios logros como funcionaria electa y promotora de proyectos sociales.
Su compromiso con la atención médica infantil surgió en parte por experiencias personales relacionadas con la salud de su hija mayor, situación que fortaleció su participación en causas benéficas.
Con su fallecimiento desaparece una figura que marcó una época en Francia y que logró construir una influencia propia dentro de un entorno político tradicionalmente dominado por hombres.
