En el segundo duelo de semifinales de la UEFA Champions League, Atlético de Madrid y Arsenal FC igualaron 1-1 en la Ida, en un encuentro de alta fricción y con decisiones arbitrales que marcaron el desarrollo en el Riyadh Air Metropolitano.
El resultado deja una lectura clara: todo se resolverá en Inglaterra. Aunque el marcador no favorece ampliamente a ninguno, el conjunto londinense llega con un ligero impulso al definir la eliminatoria en el Emirates Stadium, donde ha mostrado solidez a lo largo del torneo. Aun así, la diferencia es mínima y cualquier escenario sigue siendo posible.
El partido encontró su primer punto de quiebre justo antes del descanso. Al 44’, el árbitro Danny Makkelie marcó penal a favor del Arsenal tras un contacto entre David Hancko y Viktor Gyökeres, en una jugada que generó fuerte polémica por no ser revisada en el VAR. El propio delantero sueco transformó el 0-1, superando a Jan Oblak con un disparo potente.
Para el complemento, el conjunto rojiblanco ajustó y encontró respuesta. Una mano de Ben White fue revisada en el monitor y derivó en un penal que Julián Álvarez convirtió al 56’ para el 1-1, con una ejecución precisa que dejó sin reacción a David Raya.
El cierre se disputó con cautela y tensión acumulada. Una nueva acción dentro del área generó incertidumbre, pero el VAR evitó que el árbitro señalara otro penal a favor del equipo inglés. Con el marcador igualado, ambos equipos optaron por no arriesgar de más en los minutos finales.
Más allá del empate, el Atlético encendió una señal de alerta: Julián Álvarez salió con molestias físicas, situación que podría influir en el planteamiento para la vuelta. El estado del delantero será clave en los próximos días.
Con la serie nivelada, el desenlace se traslada a Londres. El Arsenal buscará imponer su localía, mientras que el Atlético apostará por un partido inteligente y efectivo. El segundo boleto a la final sigue en disputa en una eliminatoria que promete resolverse en los detalles.
