La lucha contra el narcotráfico sigue siendo un desafío constante para las autoridades en México, y un reciente golpe asestado en la ciudad de Chihuahua evidencia la magnitud del problema. En una operación conjunta entre la Fiscalía de Chihuahua y elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), se logró asegurar más de una tonelada de drogas en una residencia ubicada en la colonia Minerales.
El operativo, producto de un meticuloso trabajo de inteligencia por parte de la unidad especializada en narcomenudeo, culminó con la obtención de una orden de cateo otorgada por una juez de control. La vivienda, situada en la intersección de las calles Mineral de Monclova y Mineral de Josefina, se convirtió en el epicentro de un decomiso sin precedentes.
En el interior de la residencia, los agentes descubrieron un total de 110 paquetes envueltos en cinta canela, que albergaban en su interior una hierba verde seca y olorosa, característica distintiva de la marihuana. Además, se encontraron 12 bolsas negras, envueltas en plástico, que también contenían la misma sustancia estupefaciente. En conjunto, estos hallazgos sumaron una cantidad impresionante de 1,171 kilogramos de marihuana.
Pero el decomiso no se detuvo ahí. Se hallaron también varias evidencias adicionales de actividades ilícitas, incluyendo semillas de marihuana con un peso total de 29 kilogramos, así como un arsenal de armas de fuego. Entre estas armas se encontraba una pistola calibre 9 milímetros con la inscripción “llama extra” y un arma larga calibre 7.62 mm, acompañadas de 19 cartuchos útiles.
Sin embargo, la sorpresa más alarmante llegó con el descubrimiento de sustancias aún más peligrosas. Dos envoltorios de plástico transparente contenían aproximadamente 470 pastillas de color azul, con las características propias del fentanilo, una droga sintética sumamente potente y letal. Además, se encontraron dos envoltorios adicionales con una sustancia blanca y fina, identificada como cocaína, con un peso total de 4.5 gramos.
El fentanilo es una droga extremadamente peligrosa que pone en riesgo la salud de quien la consume desde el primer momento.
El éxito de esta operación no habría sido posible sin la colaboración y coordinación entre diversas instituciones, incluyendo agentes del Ministerio Público, la Agencia Estatal de Investigación y personal de servicios periciales. La participación de la SEDENA subraya la importancia de la cooperación interinstitucional en la lucha contra el narcotráfico, una batalla que continúa librando sus fieros enfrentamientos en las calles de Chihuahua y más allá.
Redacción / El Telégrafo
