La presencia de plomo en menores de Nuevo León podría estar relacionada con múltiples fuentes, más allá de la actividad industrial, según los resultados preliminares de un estudio encabezado por Cendis, Tec Salud y autoridades estatales.
Los especialistas identificaron que la exposición puede ocurrir a través del contacto con polvo, superficies contaminadas, agua o alimentos, además de productos como juguetes, plastilinas y utensilios domésticos.
Aunque se detectaron decenas de industrias emisoras de este metal en zonas cercanas a comunidades afectadas, investigadores subrayaron que no todos los casos se explican por la proximidad a estas instalaciones.
La investigadora de Tec Salud, Julieta Rodríguez de Ita, indicó que el polvo contaminado puede desplazarse por el aire, lo que amplía el alcance de exposición.
El análisis inicial incluyó a más de mil niños, de los cuales una proporción significativa presentó presencia de plomo en sangre, lo que ha llevado a ampliar el estudio para dimensionar el problema.
Ante este escenario, autoridades exhortaron a reforzar las medidas de vigilancia sanitaria y a revisar la regulación de productos de consumo infantil en el país.
Te puede interesar: Arranca ‘Salud Regia’ con servicios médicos integrales y tarjetas para beneficiarios
Redacción/El Telégrafo











