El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) continúa avanzando rápidamente y ya suma 2 mil 642 personas fallecidas y 5 mil 514 casos confirmados, de acuerdo con los últimos datos de las autoridades sanitarias del país.
La cifra representa uno de los momentos más críticos de la epidemia, que se concentra principalmente en el este de la RDC. La provincia de Ituri, considerada el epicentro, registra una importante parte de los nuevos contagios, mientras que el brote ya afecta a seis provincias.
Durante la última semana se reportaron 317 nuevas muertes, uno de los mayores incrementos semanales registrados desde el inicio del brote. La tasa de letalidad se ubica actualmente en alrededor de 47.9 por ciento.
El brote es provocado por la variante Bundibugyo del virus del ébola y fue declarado oficialmente el pasado 15 de mayo. De acuerdo con las autoridades, se trata del brote más grande registrado hasta ahora en la República Democrática del Congo y el segundo más letal a nivel mundial, sólo por detrás de la epidemia de África Occidental de 2014-2016.
La respuesta sanitaria enfrenta dificultades debido a la violencia y los conflictos en algunas de las zonas afectadas, además de problemas de infraestructura, desplazamiento de población y resistencia de algunas comunidades a las medidas de control.
Como parte de los esfuerzos para contener la enfermedad, el país comenzó a recibir dosis de la vacuna Ervebo. Sin embargo, esta vacuna fue desarrollada para la variante Zaire y todavía no existe una vacuna aprobada específicamente contra la variante Bundibugyo.
Las autoridades sanitarias mantienen labores de vigilancia, rastreo de contactos, aislamiento de pacientes y vacunación para intentar frenar la transmisión del virus, mientras continúa el seguimiento de la situación epidemiológica.
