Fiscalía de Estados Unidos acusó a una alcaldesa del sur de California de actuar ilegalmente como agente del gobierno chino y participar en operaciones de propaganda.
Eileen Wang renunció a su cargo como alcaldesa de Arcadia y aceptó declararse culpable por un delito federal que podría llevarla a prisión hasta por diez años.
Las autoridades sostienen que colaboró con funcionarios chinos para publicar contenidos favorables a Pekín a través de un sitio de noticias dirigido a ciudadanos chino-estadounidenses.
El caso fue presentado como parte de las acciones federales para proteger instituciones estadounidenses frente a posibles influencias extranjeras.
