Gusano barrenador del ganado volvió a encender las alarmas sanitarias en Estados Unidos luego de que el Departamento de Agricultura (USDA) confirmara tres nuevos casos de la plaga parasitaria, elevando a cinco el total de detecciones registradas en el país.
Las nuevas infecciones fueron identificadas en dos condados de Texas y en un perro localizado en Nuevo México, convirtiéndose en el primer caso confirmado fuera del territorio texano.
Autoridades federales iniciaron una investigación para determinar el origen de los contagios y evaluar el riesgo de propagación hacia otras regiones ganaderas del país.
El USDA indicó de manera preliminar que el perro infectado habría estado recientemente en México antes de ingresar a territorio estadounidense.
Especialistas advierten que una expansión del parásito podría generar importantes afectaciones económicas para la industria pecuaria de Estados Unidos.
