Los intentos de extorsión contra empresas en México han mostrado un crecimiento relevante en los últimos dos años, afectando principalmente a los negocios pequeños.
De acuerdo con datos de Vestiga Consultores, el porcentaje de compañías que reportaron este tipo de incidentes pasó de 26 por ciento en 2024 a 41 por ciento en 2026.
Asimismo, el número de empresas que reconocieron haber realizado pagos aumentó de cinco a nueve por ciento en el mismo periodo.
El estudio señala que las pequeñas empresas enfrentan mayor vulnerabilidad, con un 15 por ciento que reportó pagos por extorsión, en comparación con cinco por ciento en empresas medianas y uno por ciento en grandes.
Sectores como comercio, construcción y transporte destacan entre los más afectados, debido a la dinámica de sus operaciones.
Otro factor relevante es la falta de denuncias. Más de nueve de cada diez empresas no reportan estos delitos, lo que está relacionado con la desconfianza en las autoridades.
Cerca del 90 por ciento de las compañías considera que las instituciones tienen poca capacidad para investigar y sancionar la extorsión.
Las expectativas indican que esta problemática continuará en el corto plazo, lo que refuerza la necesidad de implementar estrategias que permitan atender este fenómeno en el país.










