El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, salió al paso de la incertidumbre y confirmó que la Selección de Irán competirá en Estados Unidos durante la Copa Mundial de la FIFA 2026, despejando las dudas generadas por el contexto internacional en las últimas semanas.
El pronunciamiento se dio en el marco del Congreso del organismo celebrado en Vancouver, un encuentro clave en el que se reunieron representantes de más de 200 federaciones para abordar los desafíos organizativos, logísticos y políticos del torneo más ambicioso en la historia del futbol. La próxima Copa del Mundo será organizada por Estados Unidos, México y Canadá, lo que añade un nivel adicional de complejidad.
En las semanas previas, la participación de Irán se convirtió en uno de los temas más delicados. La situación geopolítica en Medio Oriente abrió múltiples escenarios, desde la posibilidad de trasladar sus partidos a territorio mexicano hasta versiones que apuntaban a un eventual reemplazo dentro del torneo. No obstante, Infantino fue enfático al descartar cualquier cambio, ratificando que el calendario se mantiene intacto.
De acuerdo con la planificación oficial, el combinado iraní disputará la Fase de Grupos en ciudades estadounidenses, con encuentros programados en sedes estratégicas del torneo. Su presencia queda así completamente confirmada dentro de la estructura competitiva del Mundial.
Aun con esta definición, el contexto extradeportivo sigue generando tensión. La delegación iraní fue la única ausente en el Congreso de la FIFA, luego de enfrentar complicaciones en su ingreso a Canadá, lo que obligó a cancelar su participación en el evento. Este episodio refleja que, más allá del futbol, el Mundial 2026 estará rodeado por factores políticos y diplomáticos que podrían influir en su desarrollo.
Con este posicionamiento, la FIFA busca transmitir certidumbre, aunque el camino hacia la Copa del Mundo continúa marcado por retos que trascienden lo deportivo.
