La crisis en el estrecho de Ormuz se intensificó después de que el mando militar iraní advirtiera que cualquier embarcación vinculada a Estados Unidos, Israel o sus aliados será considerada un objetivo legítimo si navega por la zona.
La declaración se produce en medio de una nueva escalada del conflicto, luego de que agencias de seguridad marítima reportaran que tres buques de carga fueron alcanzados por proyectiles en la vía marítima.
El portavoz del cuartel general Jatam al Anbiya afirmó que Irán no permitirá el paso de petróleo hacia sus adversarios y reiteró que cualquier barco relacionado con ellos podría convertirse en objetivo militar.
Además, lanzó una advertencia sobre el impacto económico de la crisis al señalar que el precio del crudo podría alcanzar los 200 dólares por barril si continúa la escalada.
Por su parte, el ejército de Estados Unidos informó que eliminó 16 embarcaciones iraníes que presuntamente estaban dedicadas a la colocación de minas en las proximidades del estrecho.
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos estratégicos más importantes del mundo para el comercio energético, ya que por esta ruta transita más del 20 por ciento del petróleo global.
Analistas advierten que una interrupción prolongada del tráfico marítimo podría generar consecuencias económicas significativas, con aumentos en los costos de energía, transporte y alimentos en diferentes regiones del mundo.









