Israel atacó objetivos militares en Irán pese a los esfuerzos diplomáticos de Estados Unidos para evitar una nueva escalada bélica en Oriente Medio tras el intercambio de ataques entre ambos países.
La ofensiva israelí se produjo después de que Irán lanzara misiles en represalia por bombardeos israelíes en Beirut, donde murieron varias personas y decenas resultaron heridas. Israel aseguró haber interceptado todos los proyectiles iraníes.
Ante el aumento de la tensión, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que buscará convencer al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de evitar nuevos ataques para impedir una escalada mayor.
Las declaraciones reflejan la preocupación de Washington por el impacto que un conflicto más amplio podría tener en la estabilidad regional y en los esfuerzos diplomáticos en curso.
La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional mientras continúan las evaluaciones sobre las consecuencias militares y políticas de los ataques.
