Kiev fue escenario de una nueva ofensiva aérea lanzada por Rusia durante la madrugada de este lunes, dejando un saldo preliminar de siete personas fallecidas y 24 heridas, además de importantes daños en edificios residenciales.
Los bombardeos se extendieron durante varias horas y obligaron a miles de habitantes a resguardarse en refugios y estaciones del metro mientras las fuerzas de emergencia atendían múltiples reportes de explosiones e incendios.
La Administración Militar de Kiev informó que uno de los ataques provocó el colapso parcial de un edificio en el distrito de Podilskyi, mientras que en Darnytsia continúan las labores para localizar a personas que podrían permanecer atrapadas.
Según las autoridades, la ofensiva fue ejecutada mediante misiles balísticos, misiles de crucero y drones de ataque, estrategia que busca poner a prueba los sistemas de defensa aérea de la capital ucraniana.
Horas antes del ataque, el presidente Volodymyr Zelenskyy había advertido sobre la posibilidad de una ofensiva de gran escala y solicitó nuevamente apoyo internacional para reforzar la capacidad defensiva del país.
Las autoridades mantienen activas las tareas de rescate y señalaron que el balance de
