La Federación Internacional del Automóvil anunció modificaciones técnicas en la Fórmula 1 con el objetivo de optimizar la gestión de energía, reforzar la seguridad y estabilizar el rendimiento de los monoplazas. Los cambios se implementarán a partir del Gran Premio de Miami.
Las decisiones surgen tras el análisis de las primeras tres carreras del calendario, donde se detectaron dificultades en el manejo energético.
“Las condiciones actuales requieren ajustes que permitan mayor consistencia en competencia”, explicó la FIA.
Entre los cambios destaca la reducción de la recarga energética en clasificación, que pasará de 8 a 7 megajulios. Asimismo, la potencia del sistema híbrido se incrementará a 350 kW, con el fin de facilitar la conducción y reducir la complejidad estratégica.
En carrera, el sistema de potencia adicional será limitado a 150 kW para evitar desequilibrios durante maniobras de adelantamiento. También se ajustará el uso del MGU-K en diferentes zonas del circuito para controlar la velocidad sin comprometer el espectáculo.
La FIA incorporará un sistema automático para detectar salidas con baja aceleración, lo que permitirá activar asistencia energética en los primeros metros de la carrera y reducir riesgos.
Otros ajustes incluyen mejoras en visibilidad mediante luces traseras, modificaciones en el uso del ERS en condiciones de baja adherencia y cambios en la temperatura de las mantas térmicas.
En el plano deportivo, sobresale Andrea Kimi Antonelli, quien lidera el campeonato con Mercedes.
“Es un resultado importante que refleja el trabajo del equipo en este inicio de temporada”, afirmó el piloto.
El calendario también sufrió alteraciones tras la cancelación de carreras en Medio Oriente por tensiones geopolíticas. Las medidas deberán ser aprobadas por el Consejo Mundial antes de su entrada en vigor definitiva.
