Menores armados patrullan calles de Teherán como parte de operativos de seguridad implementados por el gobierno iraní en la capital de Teherán, en medio del conflicto con potencias extranjeras. La presencia de adolescentes con armas ha generado temor entre la población civil.
Habitantes han denunciado que jóvenes de apenas 12 años participan en retenes improvisados, donde detienen vehículos y revisan pertenencias personales sin autorización. Estas acciones han sido descritas como invasivas y preocupantes por quienes transitan la ciudad.
El reclutamiento de menores forma parte de una estrategia para reforzar la vigilancia y evitar disturbios internos, según analistas. Sin embargo, organizaciones internacionales han señalado que estas prácticas pueden constituir violaciones graves a los derechos humanos.
El uso de menores en tareas armadas revive preocupaciones históricas en Irán y refleja la tensión interna que atraviesa el país en medio de la guerra.
-Emiliano Lira









