Milei autoriza expulsar extranjeros por ataques contra Argentina

Milei autorizó nuevas expulsiones de extranjeros en Argentina luego de modificar mediante decreto la Ley de Migraciones para incluir como causales de rechazo, cancelación de residencia y expulsión determinadas expresiones consideradas como mensajes de odio, discriminación o violencia contra el país y sus ciudadanos.

La disposición fue publicada este jueves en el Boletín Oficial bajo el Decreto de Necesidad y Urgencia 681/2026, firmado por el presidente Javier Milei y su gabinete. La medida modifica distintos artículos de la Ley de Migraciones 25.871.

El gobierno argentino argumentó que en los últimos tiempos aumentaron los mensajes de odio y actos de hostilidad dirigidos contra la población argentina, su cultura y su identidad nacional.

Argentina endurece sus reglas migratorias

Con el nuevo decreto, las autoridades podrán considerar como causal para impedir el ingreso al país aquellas conductas que, de acuerdo con la normativa, promuevan o inciten al odio, discriminación o violencia contra el pueblo argentino o sus ciudadanos debido a su nacionalidad.

La medida también alcanza a extranjeros que ya se encuentran en territorio argentino.

Cuando se configure alguna de las nuevas causales establecidas en la legislación, la autoridad migratoria podrá cancelar una residencia previamente otorgada. Posteriormente, la persona podrá ser obligada a abandonar el país o enfrentar un proceso de expulsión, dependiendo de las circunstancias del caso.

El decreto modifica específicamente los artículos 29, 62 y 63 de la Ley de Migraciones y establece nuevos criterios para la admisión y permanencia de extranjeros.

El decreto excluye las críticas políticas

Aunque la medida fue presentada por el gobierno de Milei como una defensa de Argentina frente a expresiones consideradas hostiles, el propio texto establece límites.

El decreto señala que no podrán incluirse dentro de estas disposiciones las expresiones de disenso ideológico o las críticas políticas, académicas o ciudadanas que constituyan un ejercicio legítimo de derechos reconocidos por la Constitución.

De esta manera, una crítica contra el gobierno argentino o una postura política contraria a Milei no debería, por sí misma, convertirse en motivo para impedir el ingreso o expulsar a una persona extranjera cuando se encuentre dentro del ejercicio protegido de la libertad de expresión.

La nueva disposición busca diferenciar esos casos de los mensajes que las autoridades consideren que incitan al odio, discriminación o violencia.

Milei acusa una campaña contra Argentina

La decisión llega después de que el gobierno argentino denunciara una supuesta campaña internacional “anti-Argentina”, especialmente tras la final del Mundial de fútbol 2026.

Argentina perdió el partido decisivo frente a España, situación que generó numerosas reacciones y críticas en redes sociales. La administración de Milei sostiene que algunas de esas expresiones fueron parte de una campaña coordinada contra el país.

El mandatario argentino llegó a señalar a los gobiernos de Brasil y México, además del Partido Demócrata estadounidense, como responsables de financiar o respaldar esa supuesta operación. Claudia Sheinbaum negó que México participe en una campaña contra Argentina.

El canciller argentino, Pablo Quirno, también mencionó publicaciones realizadas por figuras internacionales, entre ellas Rosalía, Samuel L. Jackson y Javier Bardem.

Debate por libertad de expresión y migración

El nuevo decreto coloca nuevamente a la administración de Javier Milei frente a una discusión sobre los límites de sus políticas migratorias.

Por un lado, el gobierno argumenta que tiene la obligación de proteger a los ciudadanos y preservar la convivencia social. Por otro, la aplicación de estas nuevas causales podría generar cuestionamientos sobre cómo se determinará cuándo una expresión constituye un mensaje de odio y cuándo se trata de una crítica protegida.

La propia norma intenta establecer esa diferencia al excluir expresamente el disenso político, académico e ideológico legítimo.

Por ahora, el cambio representa un endurecimiento de las reglas migratorias argentinas y otorga nuevas herramientas a las autoridades para actuar contra extranjeros que incurran en las conductas contempladas por el decreto.