El crecimiento de los “padres virtuales” en China ha puesto en evidencia una crisis emocional entre jóvenes, marcada por la soledad, la presión social y la falta de comunicación familiar.
En redes como Douyin, miles de usuarios interactúan con creadores que ofrecen mensajes de apoyo, llegando incluso a compartir experiencias personales y problemas de salud mental.
El fenómeno también se relaciona con tendencias virales como la “literatura de la sopa de calabaza”, que critica de forma satírica la comunicación rígida entre padres e hijos.
Expertos señalan que factores históricos, como la Revolución Cultural, influyeron en generaciones anteriores, dificultando la expresión emocional dentro de las familias.
Esta desconexión ha generado un choque generacional, donde los jóvenes buscan nuevas formas de sentirse comprendidos, incluso fuera del núcleo familiar.
Aunque algunos creadores monetizan este contenido, para muchos usuarios representa una fuente genuina de apoyo emocional en su vida cotidiana.
