El nombre de Pavel Durov volvió a ocupar los titulares internacionales después de que Rusia emitiera una orden de búsqueda y captura internacional contra el fundador de Telegram, a quien las autoridades acusan de facilitar actividades relacionadas con el terrorismo.
El Servicio Federal de Seguridad ruso, conocido como FSB, sostiene que Telegram permitió que distintos canales, chats y bots fueran utilizados para coordinar presuntos actos de sabotaje y terrorismo dentro del país.
Pero, más allá de la acusación, ¿quién es el hombre detrás de una de las aplicaciones de mensajería más utilizadas del planeta?
De una red social rusa a un imperio tecnológico
Pavel Valeryevich Durov nació en 1984 en San Petersburgo, cuando la ciudad todavía era conocida como Leningrado.
Estudió Matemáticas Aplicadas y Ciencias de la Computación y desde muy joven comenzó a desarrollar proyectos relacionados con internet.
A los 22 años creó VKontakte, conocida también como VK, una red social que rápidamente ganó enorme popularidad en Rusia.
El proyecto lo convirtió en una de las figuras más importantes del naciente sector tecnológico ruso, aunque su relación con las autoridades comenzó a deteriorarse debido a las exigencias gubernamentales sobre la plataforma.
Durov finalmente abandonó Rusia en 2014.
Así nació Telegram
Un año antes, en 2013, Durov y su hermano Nikolai habían creado Telegram.
La plataforma apostó desde sus primeros años por la privacidad, el cifrado y la posibilidad de establecer conversaciones y comunidades de gran tamaño.
Con el paso del tiempo, Telegram dejó de ser una aplicación alternativa para convertirse en una de las principales plataformas de comunicación del mundo.
Actualmente cuenta con más de 1,000 millones de usuarios activos mensuales, según los datos citados en el reporte de la BBC.
Su importancia también aumentó durante conflictos políticos y militares, debido a que gobiernos, medios, activistas y ciudadanos utilizan sus canales para distribuir información.
¿Por qué Rusia busca detenerlo?
El nuevo enfrentamiento tiene como protagonista al FSB.
La agencia rusa acusa a Durov de no eliminar canales, chats y bots que supuestamente son utilizados por servicios secretos de Ucrania y organizaciones terroristas y extremistas para preparar y coordinar ataques dentro de Rusia.
El gobierno ruso ha incrementado durante los últimos meses la presión sobre Telegram y otras plataformas digitales, en un contexto de mayores restricciones sobre internet.
La situación ha provocado que Durov vuelva a denunciar lo que considera intentos de las autoridades rusas para limitar el acceso a Telegram.
Durov también tuvo problemas en Francia
El empresario de origen ruso tampoco es ajeno a los problemas judiciales fuera de su país.
En agosto de 2024 fue detenido en Francia, donde enfrentó acusaciones relacionadas con presuntos delitos cometidos por usuarios de Telegram.
Entre los señalamientos estuvieron fraude, tráfico de drogas, crimen organizado, lavado de dinero, promoción del terrorismo y delitos sexuales contra menores.
Telegram respondió entonces que la empresa cumplía con la legislación europea y rechazó que su director ejecutivo pudiera ser considerado responsable de los abusos cometidos por terceros.
Durov quedó en libertad bajo control judicial.
Un personaje rodeado de polémica
Además de su carrera empresarial, Durov mantiene un perfil personal poco convencional.
Es conocido por su estilo de vida minimalista y por evitar algunos productos como el alcohol y la cafeína. También ha hablado públicamente sobre sus donaciones de esperma y asegura que estas le permitieron convertirse en padre de más de 100 hijos.
Su fortuna, de acuerdo con estimaciones de Forbes citadas en el perfil de la BBC, supera los 6,000 millones de dólares.
A sus 41 años, Durov se encuentra nuevamente en medio de una disputa internacional que podría tener consecuencias para él y para Telegram.
Telegram, entre privacidad y seguridad
El caso ha vuelto a poner sobre la mesa una pregunta que lleva años acompañando a las grandes plataformas digitales: ¿una empresa debe ser responsable por el uso que sus usuarios hacen de sus servicios?
Para las autoridades rusas, Telegram se ha convertido en una herramienta que puede ser utilizada para actividades criminales y terroristas.
Para Durov, en cambio, la plataforma debe conservar su carácter neutral y proteger la privacidad de sus usuarios.
Mientras Rusia busca su detención internacional, el fundador de Telegram continúa fuera del país que abandonó hace más de una década.
El conflicto entre ambas partes también refleja una disputa mucho más amplia: el control gubernamental de internet frente al derecho a la privacidad y la libertad de comunicación en la era digital.










