En Nuevo León, únicamente el 21% de las gasolineras se ha adherido al acuerdo federal para limitar el precio del diésel.
El convenio establece un precio máximo de alrededor de 28.30 pesos por litro, como parte de una estrategia para contener el costo de los combustibles.
Empresarios del sector señalaron que el margen de ganancia ofrecido no resulta suficiente para cubrir costos de operación.
El acuerdo es voluntario y depende de la decisión individual de cada estación de servicio.
Autoridades continúan promoviendo la medida como mecanismo de estabilidad económica.
Redacción/El Telégrafo
