El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) emitió un reporte técnico que documenta la detección de seis casos positivos de gusano barrenador en territorio de Nuevo León en un periodo menor a 30 días. La tasa de incidencia sugiere una movilidad inusual de la plaga en los corredores de carga pecuaria.
Los indicadores epidemiológicos señalan que los casos fueron identificados mediante inspección morfológica en las estaciones de verificación técnica. El protocolo operativo incluye ahora el tratamiento químico obligatorio de heridas en bovinos y equinos que transiten por los puntos de control estratégicos.
El análisis de riesgos advierte que la frecuencia de los hallazgos podría comprometer los indicadores de exportación si no se logra la estabilización del brote del gusano. La estructura técnica del estado ha ajustado los Atlas de Riesgo Zoosanitario para priorizar la vigilancia en los municipios colindantes con las rutas nacionales de comercio.
Los organismos reguladores informaron que se han incrementado las brigadas de inspección técnica en campo. Se busca asegurar la trazabilidad del ganado afectado para identificar el origen del vector y neutralizar los focos de infestación antes de que alcancen niveles de propagación sistémica.
La operatividad del sector primario depende del mantenimiento de los estándares de inocuidad. El reporte técnico concluye que la eficiencia en la detección temprana es la variable crítica para minimizar el impacto económico en la cadena de valor de la industria cárnica estatal.
Redacción/El Telégrafo









