Un nuevo estudio internacional publicado este mes abrió debate en el sector salud al señalar que medicamentos como Semaglutide, utilizados para tratar diabetes tipo 2 y obesidad, podrían producirse por un costo cercano a los 3 dólares mensuales si se fabricaran en versiones genéricas a gran escala.
La investigación analizó el costo real de los ingredientes activos, el proceso de manufactura y la distribución, concluyendo que el precio actual en muchos mercados internacionales está muy por encima del costo estimado de producción. Actualmente, este medicamento se comercializa bajo marcas como Ozempic y Wegovy, cuyos precios pueden superar cientos de dólares al mes en distintos países.
Especialistas señalan que el hallazgo es importante porque millones de personas dependen de este tipo de tratamientos para controlar peso corporal, glucosa y reducir riesgos cardiovasculares. Sin embargo, el alto costo limita el acceso, especialmente en países de ingresos medios y bajos.
El estudio también indica que si se liberaran patentes o se ampliara la producción de genéricos, más sistemas de salud podrían incorporar estos tratamientos de forma masiva, beneficiando a pacientes con obesidad y diabetes, dos de las enfermedades con mayor crecimiento global.
En los últimos años, Semaglutide ha ganado gran popularidad no solo en medicina, sino también en redes sociales, debido a sus efectos en pérdida de peso, lo que ha incrementado la demanda mundial y generado incluso periodos de escasez en algunos mercados.
Expertos advierten que, aunque el medicamento representa uno de los avances más relevantes en tratamiento metabólico reciente, su acceso equitativo sigue siendo uno de los grandes retos para los próximos años.
