El presidente estadounidense Donald Trump volvió a sacudir el escenario internacional al declarar que está “absolutamente” considerando retirar a Estados Unidos de la OTAN, en medio del creciente desacuerdo con varios aliados europeos por la falta de respaldo a las operaciones militares impulsadas por Washington en Medio Oriente.
Las declaraciones surgieron después de que Trump criticara duramente a la alianza atlántica, a la que calificó como un “paper tiger” o “tigre de papel”, al considerar que varios países miembros no respondieron a sus expectativas de apoyo en torno a la crisis en el Golfo y la situación con Irán. Según medios internacionales, el mandatario expresó que la permanencia de su país en el bloque militar está “más allá de reconsideración”.
La posible salida de Estados Unidos de la OTAN abriría uno de los escenarios geopolíticos más delicados de las últimas décadas, ya que Washington ha sido históricamente el principal sostén militar, financiero y estratégico de la organización creada en 1949.
Desde Europa, gobiernos como el de Alemania reaccionaron reafirmando su compromiso con la alianza, mientras en Polonia llamaron a mantener la calma ante lo que consideran una declaración de alto impacto político.
Especialistas recuerdan que, aunque Trump puede plantearlo políticamente, una salida formal enfrenta límites legales porque desde 2023 existe legislación en Estados Unidos que exige aprobación del Congreso o del Senado para abandonar la OTAN.
La declaración ocurre en un momento de fuerte presión internacional por el conflicto en Medio Oriente, el cierre parcial de rutas energéticas estratégicas y el aumento de tensiones diplomáticas entre Washington y varios socios europeos.








