Turismo desciende en Estados Unidos ante la combinación de largas filas en aeropuertos, políticas migratorias cambiantes y un entorno internacional que afecta la percepción del país.
El cierre parcial del gobierno provocó una crisis operativa en los aeropuertos, con miles de agentes de la TSA ausentes y tiempos de espera que alcanzaron niveles históricos.
Aunque las autoridades han implementado medidas para reducir los retrasos, la recuperación del sistema podría tardar varios meses.
La presencia del ICE en terminales aéreas ha incrementado la sensación de incertidumbre entre algunos viajeros, quienes temen enfrentar procesos poco claros o posibles detenciones.
A esto se suma un contexto internacional complejo y políticas que han generado críticas, afectando la imagen del país como destino turístico.
Datos recientes muestran una caída en las visitas internacionales, especialmente desde mercados clave como Canadá y Europa.
Especialistas destacan que la experiencia del viajero, desde el ingreso al país, se ha convertido en un factor determinante para elegir destinos alternativos.
