Venezuela se prepara para iniciar una de las etapas más complejas tras los terremotos que sacudieron el norte del país: la reconstrucción de miles de viviendas e infraestructura dañada, cuyo costo podría alcanzar los 20 mil millones de dólares.
Las estimaciones del PNUD sitúan los daños directos en 6 mil 700 millones de dólares, mientras que economistas consideran que el impacto total será considerablemente mayor debido a la destrucción de carreteras, redes eléctricas, edificios y servicios públicos.
Aunque el gobierno ha anunciado recursos y diversos países ofrecieron ayuda humanitaria, especialistas coinciden en que el financiamiento disponible está muy por debajo de las necesidades reales para recuperar las zonas afectadas.
Además del reto económico, expertos señalan que la recuperación dependerá de la llegada de apoyo internacional y de mecanismos transparentes para administrar los recursos destinados a la reconstrucción.









