La inflación en México alcanzó una tasa anual de 4.59 por ciento en marzo, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
El incremento estuvo asociado principalmente al aumento en productos agropecuarios y energéticos, lo que llevó a que el indicador se mantuviera por encima del rango del Banco de México.
Durante el mes, el índice registró un crecimiento de 0.86 por ciento, con alzas en alimentos como jitomate, papa y limón, así como en electricidad y gas.
El componente subyacente mostró estabilidad relativa, aunque continúa en niveles superiores al objetivo.
El comportamiento de los precios mantiene el seguimiento de autoridades y analistas sobre la evolución económica del país.










