El Niño podría ser muy fuerte este 2026 y provocar clima extremo en el mundo

El Niño podría regresar con gran intensidad durante los próximos meses y alcanzar niveles considerados “muy fuertes” hacia finales de 2026, según alertó el Centro de Predicción Climática de Estados Unidos y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).

De acuerdo con los especialistas, existe un 82 por ciento de probabilidad de que el fenómeno climático se desarrolle entre mayo y julio de este año y permanezca activo hasta 2027. Además, las probabilidades de que alcance una intensidad fuerte o muy fuerte entre septiembre y noviembre superan el 50 por ciento.

La NOAA explicó que este fenómeno forma parte del ciclo climático ENSO y se relaciona con el calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, así como cambios en los vientos alisios.

Los científicos señalaron que, aunque todavía hay incertidumbre sobre la magnitud exacta que alcanzará, los episodios intensos de “El Niño” suelen incrementar la posibilidad de fenómenos meteorológicos extremos en distintas regiones del planeta.

Entre las principales consecuencias destacan lluvias torrenciales, inundaciones, sequías severas, olas de calor y alteraciones importantes en los patrones climáticos globales.

En México, el director general del Servicio Meteorológico Nacional, Fabián Vázquez Romaña, indicó que existe la posibilidad de que “El Niño” quede plenamente establecido durante junio y julio.

El especialista explicó que el Pacífico presentará temperaturas más cálidas de lo habitual, situación que modificaría el comportamiento climático en gran parte del planeta y provocaría una temporada más húmeda en varias regiones del país.

También detalló que los modelos meteorológicos muestran señales importantes de humedad no solo en el centro de México, sino en buena parte del territorio nacional durante mayo y junio.

La NOAA recordó que el episodio más reciente de “El Niño” influyó directamente para que 2023 y 2024 fueran considerados los años más cálidos registrados a nivel mundial.

Los expertos mantienen vigilancia constante sobre la evolución del fenómeno debido a su impacto en actividades agrícolas, disponibilidad de agua y condiciones meteorológicas globales.