La Conagua informó que las precipitaciones registradas durante los primeros cinco meses y medio de 2026 permitieron revertir la tendencia seca que predominó al inicio del año en Nuevo León, al superar los niveles históricos de lluvia para este periodo.
De acuerdo con los registros meteorológicos, la entidad acumula 217.4 milímetros de precipitación hasta mediados de junio, cifra superior a los 199 milímetros considerados como promedio histórico. Asimismo, representa un crecimiento de 44 por ciento en comparación con el mismo lapso de 2025.
Durante los primeros meses del año, la influencia del fenómeno de La Niña generó condiciones menos favorables para la formación de lluvias. Sin embargo, el debilitamiento de este patrón climático permitió un cambio significativo en el comportamiento atmosférico.
Uno de los meses con mayor impacto fue abril, cuando se registraron 86.6 milímetros de lluvia, volumen que superó en más del doble los niveles promedio históricos para ese periodo.
Especialistas de Conagua señalaron que la transición hacia una fase neutra fue determinante para que las precipitaciones regresaran a valores cercanos e incluso superiores a los normales en varias regiones del estado.
No obstante, las autoridades meteorológicas mantienen vigilancia sobre el comportamiento climático de las próximas semanas debido a la llegada de la canícula, fenómeno que suele estar acompañado por temperaturas elevadas y una reducción en la frecuencia de lluvias.
Mientras tanto, los efectos positivos ya se reflejan en los niveles de almacenamiento de agua. Las tres principales presas de Nuevo León presentan una recuperación significativa respecto a los escenarios de sequía que generaban preocupación a comienzos del año.
Actualmente, Cerro Prieto, La Boca y El Cuchillo concentran más de mil millones de metros cúbicos de agua, fortaleciendo la disponibilidad del recurso para los próximos meses.
Redacción/El Telégrafo










