Costa Rica expulsa diplomáticos cubanos y rompe relaciones en medio de presión internacional

El gobierno de Costa Rica formalizó la ruptura de relaciones diplomáticas con Cuba, al cerrar su embajada en La Habana y ordenar la salida del personal diplomático cubano de su territorio.

El presidente Rodrigo Chaves afirmó que su administración no reconocerá al sistema político cubano, al que acusó de ejercer represión sobre su población, en una de las posturas más contundentes asumidas recientemente en la región.

La medida establece que los diplomáticos cubanos deberán abandonar el país antes de finalizar el mes, aunque se permitirá la permanencia de funcionarios consulares para garantizar la atención de ciudadanos.

Desde Cuba, la respuesta fue inmediata. El gobierno calificó la decisión como “arbitraria” y acusó a San José de actuar bajo presión externa, en línea con la política de Donald Trump, quien ha intensificado su discurso y acciones contra la isla.

Este movimiento ocurre en un contexto de creciente presión geopolítica sobre Cuba, que enfrenta una crisis económica agravada por limitaciones energéticas y sanciones, así como negociaciones en curso con Estados Unidos.

La decisión de Costa Rica se suma a otras acciones recientes en la región, reflejando un reacomodo en las relaciones diplomáticas y una mayor polarización en torno al futuro político de la isla.