La condena de un hombre por el asesinato del estudiante Henry Nowak desencadenó una fuerte polémica en el Reino Unido luego de que se difundieran imágenes que muestran a la víctima esposada por la policía mientras permanecía gravemente herida.
El responsable del crimen, Vickrum Digwa, fue sentenciado a al menos 21 años de prisión tras ser declarado culpable del homicidio y de proporcionar información falsa a las autoridades sobre los hechos.
La difusión de las imágenes provocó críticas a la actuación policial y generó movilizaciones de grupos inconformes, algunas de las cuales derivaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
El caso ha adquirido una dimensión política luego de que figuras públicas y dirigentes cuestionaran la respuesta de las autoridades y el tratamiento mediático del crimen.
