Estados Unidos impulsa una revisión profunda del T-MEC con nuevas exigencias enfocadas en la industria automotriz y las reglas comerciales de Norteamérica.
El gobierno estadounidense busca aumentar el contenido nacional en los vehículos producidos dentro del bloque y limitar el impacto de cadenas de suministro provenientes de Asia dentro del acuerdo.
Las negociaciones con México continúan activas, mientras se analizan ajustes en aranceles, reglas de origen y condiciones para mantener los beneficios comerciales del tratado.
Washington sostiene que estos cambios buscan fortalecer su industria manufacturera y reducir el déficit comercial con sus socios.
El proceso de revisión del T-MEC se mantiene abierto y podría definir el rumbo del comercio regional en los próximos años.









