Jóvenes en Irán intentan vivir pese a la guerra y los bombardeos

Mientras continúan los bombardeos sobre Teherán, jóvenes en Irán intentan mantener una vida cotidiana pese al miedo constante a los misiles y ataques aéreos.

Desde finales de febrero, la capital iraní ha sido escenario de intensos ataques contra instalaciones energéticas y otras zonas estratégicas, lo que ha dejado barrios dañados, edificios destruidos y miles de personas viviendo bajo alerta permanente.

En medio de ese contexto, muchos jóvenes tratan de seguir con su rutina diaria dentro de sus hogares.

Sahar, una joven de unos 20 años cuyo nombre fue cambiado por motivos de seguridad, contó al Servicio Persa de la BBC que pasa la mayor parte de los días refugiada en su casa.

Entre cocinar, leer y jugar videojuegos de simulación, intenta distraerse del conflicto que se desarrolla a su alrededor.

La joven explicó que el estrés constante incluso ha cambiado la forma en que juega, pues ahora dedica más tiempo a construir casas virtuales mientras intenta mantener la mente ocupada.

Sin embargo, la guerra también ha tenido consecuencias personales devastadoras. Sahar relató que recientemente se enteró de que una excompañera de escuela perdió la vida durante los bombardeos en la capital.

Según explicó, el cuerpo de la joven aún no ha sido encontrado entre los escombros.

“¿Por qué tenemos que vivir semejante horror en la flor de nuestra vida?”, expresó.

A pesar del miedo y la incertidumbre, muchos iraníes intentan mantener sus tradiciones. En menos de diez días se celebrará Nowruz, la festividad que marca la llegada de la primavera y que normalmente reúne a familias en todo el país.

Antes de la guerra, las calles y mercados solían llenarse de personas comprando dulces, frutos secos y decoraciones para la celebración.

Este año, sin embargo, el ambiente es muy distinto, con una ciudad marcada por los ataques y la incertidumbre sobre el futuro del conflicto.

Aun así, muchos jóvenes mantienen la esperanza de que la guerra termine pronto y que puedan volver a vivir con normalidad.

-Emiliano Lira