Marco Rubio aumentó la tensión entre Estados Unidos y Cuba después de llamar “fugitivo” al expresidente cubano Raúl Castro tras la presentación de cargos federales relacionados con el derribo de avionetas de Hermanos al Rescate.
El secretario de Estado estadounidense afirmó que Castro ya es considerado prófugo por la justicia de Estados Unidos, aunque evitó revelar detalles sobre posibles acciones para intentar detenerlo.
Las declaraciones fueron realizadas en Miami antes de una gira internacional de Rubio por Europa y Asia.
La acusación presentada por el Departamento de Justicia responsabiliza a Raúl Castro por el derribo de dos aeronaves civiles ocurrido en 1996, incidente donde murieron cuatro integrantes de la organización Hermanos al Rescate.
Las autoridades estadounidenses sostienen que el exmandatario cubano autorizó la operación militar cuando ocupaba el cargo de ministro de Defensa de Cuba.
El caso representa uno de los episodios más tensos entre Washington y La Habana en las últimas décadas y ha generado comparaciones con acciones previas emprendidas por el gobierno estadounidense contra líderes aliados de Cuba.
Expertos consideran que las acusaciones tienen un fuerte componente político y podrían influir en futuras negociaciones diplomáticas entre ambos países.
Mientras tanto, el gobierno cubano ha rechazado las acusaciones y calificó las acciones estadounidenses como parte de una campaña de presión contra la isla.







