Los casos de gusano barrenador en Nuevo León registraron un crecimiento acelerado durante las últimas semanas, al pasar de ocho contagios detectados en abril a 68 confirmados hasta el 11 de mayo, según información oficial de Senasica.
La expansión de la plaga encendió nuevamente las alertas sanitarias en la entidad, sobre todo después de que en el reporte más reciente se notificaran cinco nuevos casos en los municipios de Linares, Montemorelos y General Terán.
De acuerdo con los datos federales, tres de los nuevos contagios fueron localizados en Linares, donde resultaron afectados dos bovinos y un caballo. Los otros dos casos corresponden a ganado bovino detectado en Montemorelos y General Terán.
El crecimiento de la enfermedad contrasta con la postura presentada por autoridades estatales semanas atrás, cuando se aseguró que el impacto del gusano barrenador en Nuevo León era mínimo frente a otros estados del país.
El 19 de abril, durante una campaña preventiva encabezada en Ciénega de Flores, el secretario de Desarrollo Regional y Agropecuario, Marco González, afirmó que los casos en la entidad eran prácticamente inexistentes en comparación con la estadística nacional.
Sin embargo, en menos de un mes el número de contagios aumentó considerablemente y la presencia de la plaga ya se extiende a 16 municipios del estado.
Aramberri, Linares y Montemorelos aparecen entre las zonas con mayor número de reportes confirmados por las autoridades sanitarias.
Además, la enfermedad dejó de afectar únicamente a bovinos y caninos, ya que actualmente existen registros positivos en equinos, caprinos, ovinos y porcinos.
El avance del gusano barrenador mantiene preocupación en el sector ganadero de Nuevo León debido al impacto que podría representar para la producción pecuaria y la sanidad animal.
Redacción/El Telégrafo










