Rapero es sentenciado a muerte por mostrar apoyo a protestas feministas en Irán

La situación en Irán toma un giro sombrío con la condena a muerte del rapero Tomaj Salehi, quien fue sentenciado por un tribunal revolucionario por su presunto apoyo y participación en protestas feministas desatadas tras la trágica muerte de Mahsa Amini. Salehi, acusado de sedición, propaganda contra el sistema e incitación a disturbios, enfrenta ahora la pena más severa: la muerte.

Su abogado, Amir Raesian, informó a medios locales sobre la sentencia emitida por el Tribunal Revolucionario de Isfahán, que consideró los cargos como ejemplos de “corrupción en la tierra”, un término que abarca delitos contra la seguridad pública y la moral islámica. Esta decisión, calificada de “sin precedentes” por su defensa, será apelada.

Salehi, conocido por su activismo y disidencia, ya había enfrentado la justicia previamente, pero esta sentencia representa un nuevo y alarmante capítulo en su lucha. La muerte de Mahsa Amini desató protestas masivas, marcadas por la represión brutal que dejó cientos de muertos y miles de detenidos.

El caso de Salehi no es aislado: otros artistas y disidentes han sido castigados por expresar su descontento, como Shervin Hajipour, quien recibió una condena de prisión por su música considerada subversiva. Las protestas también marcaron un desafío al régimen en cuestiones de vestimenta, con muchas mujeres desafiando el uso del velo islámico como acto de resistencia.

El caso de Salehi refleja un clima de represión y control gubernamental en Irán, donde la disidencia es duramente castigada y las libertades individuales son reprimidas en nombre de la estabilidad del régimen. Su destino, ahora en manos de las apelaciones y la atención internacional, pone de relieve las tensiones profundas en la sociedad iraní y la lucha continua por la libertad y los derechos humanos.

 

Redacción / EL Telégrafo

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