La magnitud de los daños tras la guerra refleja una de las crisis humanitarias y económicas más graves en la región.
La reconstrucción de la Franja de Gaza requerirá una inversión estimada de 71 mil 400 millones de dólares en los próximos diez años, según un informe conjunto de la Organización de las Naciones Unidas y la Unión Europea, basado en datos del Banco Mundial.
El documento advierte que el conflicto ha dejado un panorama de devastación estructural, con daños a la infraestructura valorados en 35 mil 200 millones de dólares, además de pérdidas económicas y sociales que superan los 22 mil 700 millones.
A nivel social, la situación es crítica. Se estima que aproximadamente 1.9 millones de personas han sido desplazadas, muchas de ellas en múltiples ocasiones, mientras que más del 60 por ciento de la población ha perdido su vivienda.
El impacto también se refleja en el deterioro de los servicios básicos: hospitales fuera de funcionamiento, escuelas destruidas y sistemas productivos colapsados, lo que ha llevado a una contracción económica sin precedentes en el territorio.
Los organismos internacionales subrayan que la reconstrucción no solo implicará la rehabilitación física del territorio, sino también la recuperación del tejido social y económico, en un proceso que dependerá de la estabilidad política y del apoyo sostenido de la comunidad internacional.
