La posible relación entre Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y el rey Carlos III ha generado interés tras darse a conocer un origen común.
Según un artículo de Daily Mail, ambos comparten ascendencia de un noble escocés, lo que establecería un parentesco lejano.
El republicano reaccionó positivamente e incluso ironizó sobre vivir en el Palacio de Buckingham.
El caso ha tomado relevancia por el simbolismo político y mediático.
