Imágenes y grabaciones recientemente difundidas han puesto en el centro del debate la construcción del Tren Maya, luego de que arqueólogos denunciaran la utilización de dinamita y maquinaria pesada en zonas con presencia de vestigios históricos.
De acuerdo con los especialistas, las detonaciones habrían sido empleadas para intervenir terrenos de alta dureza, mientras que el uso de equipo pesado generó alteraciones en el entorno, incluyendo posibles afectaciones a estructuras prehispánicas.
Los materiales fueron presentados en un foro académico, donde se explicó que muchos de estos registros permanecieron ocultos durante años debido al temor de los investigadores a enfrentar sanciones o restricciones.
Entre los señalamientos, se incluye la presunta destrucción de elementos arqueológicos y la modificación de áreas protegidas, lo que ha generado cuestionamientos sobre los métodos utilizados en el desarrollo del proyecto.
Asimismo, los especialistas criticaron la postura del Instituto Nacional de Antropología e Historia, al considerar que las acciones han sido justificadas como parte de trabajos de rescate, pese a las denuncias presentadas.
El caso continúa generando debate en el ámbito académico y podría derivar en nuevas investigaciones sobre el impacto de la obra en el patrimonio cultural del país.










