Mundo islámico se mantiene distante de Irán en su conflicto con Estados Unidos e Israel, reflejando un escenario de desconfianza y cálculo político en la región.
Mundo islámico no actúa como un bloque unido, ya que cada país prioriza sus propios intereses económicos, políticos y de seguridad, evitando involucrarse en una guerra incierta.
La rivalidad entre Irán y potencias regionales como Arabia Saudita, así como la diferencia entre chiitas y sunitas, ha profundizado la falta de respaldo.
Además, varios países consideran que apoyar a Irán fortalecería a un actor que históricamente ha buscado expandir su influencia en Medio Oriente.
El conflicto actual confirma el aislamiento de Teherán, que enfrenta una guerra sin respaldo significativo en el mundo musulmán.
-Emiliano Lira










