El Congreso de Tamaulipas inició el análisis de una iniciativa para crear la Ley de Voluntad Anticipada, que permitiría a las personas decidir con anticipación sobre los tratamientos médicos que desean recibir en caso de enfermedad terminal.
La propuesta, presentada por la diputada Mercedes del Carmen Guillén Vicente, busca garantizar que estas decisiones sean respetadas por familiares, médicos e instituciones de salud.
Según lo planteado, la legislación no contempla la eutanasia, sino que se enfoca en evitar la aplicación de tratamientos invasivos o innecesarios que solo prolongan la agonía del paciente.
El documento de voluntad anticipada podrá elaborarse ante notario público o personal médico autorizado, con la presencia de testigos, y podrá modificarse o revocarse en cualquier momento.
Además, se establece la obligación de que las instituciones de salud informen a los pacientes sobre este derecho y lo incorporen a su expediente clínico.
La iniciativa pone énfasis en el acceso a cuidados paliativos, priorizando el control del dolor, el acompañamiento y la calidad de vida en la etapa final.











