Un total de ocho personas murieron en Sonora tras recibir sueros intravenosos en una clínica privada, mientras que una persona permanece hospitalizada y dos más fueron dadas de alta, informaron autoridades estatales.
La Secretaría de Salud señaló que los productos utilizados están bajo análisis por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), con el fin de determinar si presentaban contaminación o irregularidades.
El establecimiento fue clausurado tras detectarse posibles fallas en los procedimientos, mientras que la Fiscalía estatal obtuvo una orden de aprehensión contra el médico presuntamente responsable.
De acuerdo con el fiscal Gustavo Salas Chávez, el acusado habría preparado y suministrado los sueros, los cuales provocaron un deterioro acelerado en la salud de los pacientes.
Las investigaciones comenzaron el 30 de marzo, luego de los primeros fallecimientos, y han avanzado con el análisis de muestras, peritajes y testimonios.
Las autoridades mantienen un operativo para localizar al médico, quien podría enfrentar cargos por homicidio culposo, mientras continúan los estudios para esclarecer las causas exactas de las muertes.









