El nombre de Gabriela Jáquez se posiciona con fuerza en el escenario más importante en el básquetbol profesional femenil de los Estados Unidos, tras ser seleccionada por el Chicago Sky con el quinto pick global del Draft de la WNBA 2026, un movimiento que no solo valida su crecimiento, sino que también la coloca como una de las apuestas más interesantes de la nueva generación. Su llegada a la liga profesional se da en un contexto inmejorable, apenas días después de haber alcanzado la cima del baloncesto universitario con UCLA.
Más allá del resultado, lo que llama la atención es la evolución que la llevó a este punto. Jáquez no figuraba inicialmente dentro de las primeras posiciones del draft, pero su rendimiento en la temporada 2025-2026 cambió la percepción de los equipos. Su capacidad para asumir responsabilidades ofensivas, su lectura del juego y su consistencia en momentos clave fueron factores determinantes para escalar posiciones en las evaluaciones previas al evento.
Su consolidación se construyó a partir de una temporada sobresaliente en el circuito colegial. En el March Madness 2026, Jáquez se convirtió en el eje de UCLA, liderando al equipo hacia su primer campeonato con actuaciones de alto nivel. La final ante South Carolina marcó el punto más alto de su carrera universitaria, donde registró 21 puntos y 10 rebotes, confirmando su capacidad para responder bajo presión y en escenarios de máxima exigencia.
En el plano personal, su historia también refleja una conexión profunda con el deporte. Nacida en California pero con nacionalidad mexicana, su formación estuvo influenciada por un entorno familiar ligado al baloncesto. Sus padres, exjugadores de la Concordia University, sentaron las bases de su desarrollo, mientras que su hermano, Jaime Jáquez Jr., actual jugador del Miami Heat, representa un referente cercano en la élite profesional.
Con su llegada a la WNBA, Jáquez no solo inicia una nueva etapa, también se proyecta como una pieza clave para la Selección Mexicana, donde participa desde 2024. Su crecimiento podría ser determinante en los procesos internacionales, especialmente en el camino hacia las competencias organizadas por FIBA, consolidando así su papel como una de las figuras más prometedoras del baloncesto mexicano.











